Boccador era el sobrenombre, en razón de su barba pelirroja, del arquitecto italiano Domenico da Cortona, a quien, en 1533, François I confía la construcción del Hotel de Ville de Paris. Eran los tiempos del Renacimiento, de la circulación de la cultura en el espacio europeo.
Esta capacidad de comunicación cultural caracterizaba también el universo de la época. Como lo dijo Hein Kôtz “Es solamente en los últimos 200 años (…) que se comenzó a hablar de un derecho Francés, Italiano y Alemán, desconociendo el hecho de que por varios siglos había en Europa un derecho unitario. El jus comune (...) que proporcionaba así, por un largo período, a los juristas europeos un patrimonio unitario de conceptos y de principios, indiferentemente del hecho de haber realizado sus estudios jurídicos a la Sorbonne, a Heidelberg, a Bolonia o a Coimbra”.
Hemos concluido un contrato de colaboración con Ediciones Boccador que nos permite profundizar los grandes temas jurídicos ligados a nuestra actividad en un contexto comunitario e internacional.